Orgullo Sereno: Elara Forja Su Verdadero Triunfo

Al cerrar la puerta, Elara sintió que por fin respiraba sin peso ajeno sobre los hombros. Había defendido su historia, puesto límites y elegido su propio desenlace. Mientras caminaba por el pasillo, reconoció que cada decisión incómoda la había traído hasta allí, a una calma nueva construida con coraje, verdad y coherencia profunda y duradera.
Más tarde, rodeada de Marissa, su hermano y el resto de los suyos, confirmó que no estaba sola en ese renacer. Escuchó un “hiciste lo correcto” y sintió que las piezas encajaban. Había levantado proyectos, metas y sueños propios; su mayor conquista era saberse libre, respetada y capaz de empezar otra vez desde cero, luminosa.