El Secreto Detrás De La Última Sonrisa

Caden no entendió de inmediato la serenidad de Elara hasta que ella habló, con esa media sonrisa enigmática. Explicó que había donado toda su herencia a organizaciones benéficas, alejando el dinero de cualquier codicia futura. “No se trataba de cifras, Caden, sino de decidir quién tendría realmente poder sobre mi vida y sobre mi futuro.”
Mientras él intentaba procesar la noticia, Elara detalló que así impedía que nadie volviera a usar su patrimonio como arma. Había elegido transformar el daño en ayuda concreta para otros, y eso la hacía sentirse ligera, blindada y en paz. Caden solo pudo mirarla, atónito, frente a una fortaleza que jamás entendió, serena y libre.