Jaque Mate En Sombras

Elara afinaba su jugada definitiva en silencio. Dedicaba noches enteras a revisar contratos, extractos y correos, buscando fisuras y cerrando huecos. Releía cada línea hasta memorizarla, convencida de que el plan debía ser impecable. En cada conversación con Caden medía el tono, fingía calma y lo empujaba, sin que notara nada, hacia su caída inevitable.
Hugo llegó con un informe grueso bajo el brazo y una frase de advertencia. Había rastreado antiguos novios, demandas y mensajes: Liora repetía el mismo patrón de seducción, abuso económico y abandono. “Lo ha hecho varias veces”, confirmó. Para Elara, ese historial era la llave final que blindaba su venganza ante cualquier intento de escapar.