Plan Maestro: Blindar La Herencia

La mesa del despacho de Rachel estaba cubierta de carpetas abiertas y subrayados recientes. Frente a ella, Elara repasaba una y otra vez cronologías, cuentas, contratos y mensajes, mientras la abogada marcaba flechas, escenarios y riesgos en un esquema detallado. “No dejaremos un solo resquicio”, sentenció Rachel, ajustando el plan para cerrar toda posible emboscada.
Esa meticulosidad devolvió a Elara una confianza que creía extinguida desde el hospital. Ya no veía documentos, sino piezas de una ofensiva calculada contra Caden y Liora. Con cada hipótesis contemplada y cada prueba ordenada, sentía que recuperaba el mando de su historia, dispuesta a verlos caer por su propio juego calculado sin posible escapatoria.