Huida Silenciosa: Caden Se Aleja De Liora

En los últimos intentos por salvar lo insalvable, Liora ideó cenas imprevistas, mensajes dulces y escapadas de fin de semana que sonaban más a urgencia que a amor. Invitó a Caden con risas impostadas, como si el entusiasmo pudiera tapar las grietas. Él acudió por costumbre, pero su mirada estaba lejos de ella para siempre.
Con cada salida, la incomodidad ocupaba la mesa junto a ellos. Las bromas de Liora caían pesadas, y cualquier gesto cariñoso parecía coreografía aprendida. Caden respondía correcto, pero distante, midiendo palabras y silencios. Ella apretaba más el lazo, sin notar que cuanto más insistía, más evidente se hacía que lo estaba perdiendo lentamente cada día.